logo
logo

Lita en el desierto

Lita en el Jardín del Desierto , reclamo del cuerpo y el espacio, es una serie fotográfica de Marina Morris Uruchurtu que explora el paisaje desértico como un territorio emocional, simbólico y profundamente íntimo. A través de la figura de Lita, la obra construye una narrativa visual donde el cuerpo y el entorno dialogan en silencio, revelando estados de vulnerabilidad, resistencia y contemplación.

La serie parte también de la reinterpretación y paráfrasis de imágenes históricas de la fotografía y el cine. Algunas escenas evocan composiciones, gestos y atmósferas presentes en el imaginario visual del siglo XX, resignificándolos desde una mirada contemporánea y personal. Más que citas directas, estas referencias funcionan como ecos de la memoria visual colectiva: imágenes que sobreviven y se transforman al ser habitadas por un nuevo cuerpo, un nuevo paisaje y otro tiempo.

El desierto aparece como un espacio suspendido: vasto, silencioso y esencial. Lejos de entenderse únicamente como un escenario geográfico, se convierte en una metáfora de lo interior; un lugar donde la identidad se confronta con el vacío, la memoria y la permanencia. En medio de esa inmensidad, la presencia humana adquiere una dimensión frágil y poética.

A través de la luz natural, los horizontes abiertos y una estética contemplativa cercana a lo cinematográfico, Lita en el Desierto construye imágenes que oscilan entre lo documental y lo onírico. La figura de Lita no funciona solamente como personaje, sino como símbolo de una búsqueda: la necesidad de reconciliarse con el tiempo, el silencio y la propia memoria.

Cada fotografía propone un diálogo entre pasado y presente, entre archivo y experiencia íntima. La serie reflexiona sobre la manera en que las imágenes construyen identidad y cómo ciertos imaginarios visuales continúan habitando nuestra percepción del cuerpo, el paisaje y la feminidad. En Lita en el Desierto, el desierto deja de ser vacío para convertirse en memoria, resonancia y posibilidad.

 

“En ningún otro lugar como en México el arte ha sido una parte orgánica de la vida, acorde con los fines del país y la búsqueda nacional, una posesión individual y siempre la primera opción para el país y para el individuo. No se buscaron recetas para encontrar la belleza: la necesidad la creó…” (Anita Brenner / Ídolos tras los altares)

Portafolio de exposiciones